Swarovski irradia alegría y ofrece una amplia gama de productos que brillan por su calidad, excelencia artesanal y creatividad inigualables.

La empresa, fundada en 1895 en Austria, se dedica a diseñar, producir y vender los cristales de mayor calidad del mundo, piedras preciosas naturales, Swarovski Created Diamonds y Zirconia Swarovski, además de productos acabados, como joyería y accesorios, y también productos de diseño interior y soluciones de iluminación. Swarovski Crystal Business, que ahora está gestionada por la quinta generación de miembros de la familia, es una empresa de proyección mundial, con aproximadamente 3.000 tiendas en unos 170 países, más de 29.000 empleados y unos ingresos de unos 2.700 millones de euros en 2018.

Swarovski Crystal Business forma parte del Grupo Swarovski junto con sus empresas asociadas, Swarovski Optik (dispositivos ópticos) y Tyrolit (abrasivos). En 2018, el Grupo generó unos ingresos de cerca de 3.500 millones de euros y dio empleo a más de 34.500 personas.

El mantenimiento de relaciones responsables con las personas y con el planeta siempre ha sido uno de los aspectos que integran el legado de Swarovski y, en la actualidad, es una parte fundamental de la establecida agenda de iniciativas de la empresa en pro de la sostenibilidad. El programa de formación global Swarovski Waterschool ha conseguido llegar a 500.000 niños de zonas próximas a los principales ríos del mundo. La Fundación Swarovski se creó en 2013 para honrar el espíritu filantrópico de Daniel Swarovski, y trabaja para promover la cultura y la creatividad, fomentar el empoderamiento humano y conservar los recursos naturales para lograr un impacto social positivo.